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aparatos electronicos

Según informe realizado por una conocida aseguradora, Cada diez segundos, un ciberdelincuente trata de acceder a los sistemas de una empresa, cuatro segundos menos que en 2017 y bajando. En el año que acabamos de cerrar, la delincuencia supuso unas pérdidas de dos billones de dólares, que según las predicciones crecerán hasta más allá de los cinco billones en 2024.

En el 45% de los ciberataques se paraliza la actividad de la empresa en más de 5 horas y tienen un coste superior a los 6.000 euros. 

España es el tercer país del mundo en el que más ataques informáticos registran las empresas, y según fuentes oficiales, cada año se incrementan en un 200%. El tejido empresarial español está formado en un 99% por pequeña y mediana empresa, esto se traduce en que la mayoría de los ataque se realizan contra PYMES, que suelen tener escasa o nula formación en ciberprotección, carecen de los mecanismos de seguridad adecuados y casi todos, por no decir la totalidad, tienen aparatos conectados a la red.

La táctica más utilizada por los ciberdelincuentes es la suplantación de identidad (phishing) por correo eléctrónico o redes sociales. Este método es el responsable del 90% de las filtraciones de datos.

Ni las pymes, ni las entidades públicas ni las grandes empresas están a salvo de estos ataques que pueden traducirse en pérdida de imagen de marca, pérdidas económicas, interrupción temporal de la actividad y multas por parte de la agencia de protección de datos.

Ante estos datos queda clara la necesidad de tomar medidas para proteger a las empresas antes los incidentes derivados de los riesgos en el ciberespacio y de los derivados del uso de dispositivos y redes. Un  ciberseguro cubrirá a la empresa frente a daños propios, (recuperación de sistemas y daños en los sistemas informáticos, protección frente a la amenaza de extorsión cibernética); responsabilidad civil (por violación de privacidad, gastos de defensa o incluso multas de la agencia de protección de datos) y coberturas preventivas (formación a los trabajadores en materia de ciberseguridad, informes mensuales sobre vulnerabilidades de la empresa, monitorización de los sistemas informáticos de la empresa).